Puertas blancas con tarima de roble, ¿Cómo combinarlo?

Las puertas blancas con tarima de roble son una opción cada vez mas utilizada por nuestros clientes. Así, estos dos elementos forman parte de la mayor parte de los hogares. Independientemente de la habitación, la decoración con roble y madera blanca gana cada vez mas adeptos. De esta forma, la personalidad y elegancia de las viviendas se ven incrementadas. Por esta razón, la combinación de ambos elementos no es siempre tarea sencilla. Para ello, hemos desarrollado este articulo. Así, conociendo mejor ambos materiales, seremos capaces de obtener un espacio adecuado a nuestras necesidades.

Puertas blancas con tarima de roble:

puerta Las puertas de madera son, sin lugar a dudas, las reinas de la decoración. Así, en la mayor parte de los hogares nos encontramos con ellas. Por esta razón, fabricantes y diseñadores tratan siempre de obtener un aspecto nuevo. Diferenciarse del resto es opciones es fundamental para no caer en el ostracismo. De esta manera, las puertas blancas han aparecido con mucha fuerza en el mercado. Así, se han convertido en una de las opciones preferenciales para los clientes. Las puertas blancas están actualmente de moda. Su uso se expande a lo largo y ancho del territorio español e incluso traspasa las fronteras. De esta manera, se han convertido en un objeto decorativo internacional que se adapta a cualquier situación o cultura. Así, las puertas blancas ofrecen un aire elegante y moderno a la vivienda. Ademas, el color blanco ofrece la posibilidad de combinar con cualquier elemento. Por este motivo, los decoradores introducen estas puertas en los hogares cada vez que tienen oportunidad.

Puertas blancas con tarima de roble:

tarima La tarima de roble es una madera realmente apreciada y considerada por todos los usuarios. Su aspecto estético y sus características convierten a esta madera en una opción inmejorable para el suelo. Así, a lo largo de los años su fama ha ido en aumento hasta convertirse en una tarima considerada para casi cualquier espacio del hogar. Proveniente del género Quercus, encontramos una gran variedad de estos árboles en el hemisferio norte. En este ámbito, España cuenta con una gran cantidad y variedad de este tipo de árboles. Así, se convierte en una de las variedades mas utilizadas tradicionalmente tanto para construcción como para decoración. Esta variante, Quercus, cuenta con hojas blandas, un borde irregular y es un árbol de hoja caduca. Esto lo convierte en una especie perfecta para temperaturas oceánicas o, incluso, para el clima Mediterráneo. La longevidad de esta especie es elevada. Por esta razón, encontramos algunos arboles que han llegado a alcanzar incluso los 1600 años. Así, se considera que la madurez de este árbol es adecuada al llegar a los 200 años. Por estas razones, la tarima de roble se convierte en una apuesta segura. Esto es debido no solamente a su calidad y dureza, sino también a la versatilidad del producto. De esta forma, la gran cantidad de tonos que se consiguen en su elaboración nos permiten un sinfín de posibilidades. Encontramos desde colores mas blancos o grisáceos hasta tonos oscuros e incluso negros.

Puertas blancas con tarima de roble:

combinación Cuando nos disponemos a decorar nuestra vivienda, la luz natural suele marcar generalmente el camino. Así, tratamos de sacar el máximo provecho de ella y conseguir espacios muy iluminados. Sin embargo, este no suele ser el único condicionante. Personalidad, elegancia, durabilidad y estética suelen ir de la mano de la primera. Por esta razón, cada día es mayor el numero de personas que buscan puertas blancas para su hogar. De esta forma, aúnan todas estas características en tan solo un elemento. Si, además, utilizan puertas blancas con tarima de roble, la combinación es perfecta. Para empezar, la mejor manera de combinarlos es conseguir el mismo color de rodapié que de moldura. En este caso, como las puertas son blancas, el zócalo debería seguir la misma tonalidad.De esta forma, obtendremos continuidad y conseguiremos un aspecto mas unificado. Sin embargo, en los casos en los que la pared también sea de color blanco, la cosa se complica. En este caso, el aspecto uniforme ser´a excesivo y la habitación podría parecer sacada de un hospital. Por este motivo, aquí deberemos jugar con los contrastes entre los elementos. Por otro lado, la iluminación de la habitación nos marcara las decisiones a tomar. Así, en caso de contar con poca iluminación, elegiremos una tarima de roble en tonos claros que ayudaran a mejorar la iluminación y que, junto con puertas y rodapié blancos darán un aspecto luminoso sin comparación. En este caso, elegiremos una pintura distinta para las paredes. Sin embargo, si el caso es el contrario, una habitación con demasiada iluminación. Podremos intentar “apagar” esa excesiva luz con una tarima de roble mas oscura. De esta forma, la combinación con puertas y rodapié blancos será perfecta.

 

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