Tarima flotante ac5, una dureza especial

Una de las características que más nos hacen decantarnos por una tarima u otra es su dureza. Por esa razón, conocer la manera en que se mide este elemento es algo primordial si no queremos que nos engañen con la adquisición de nuestro suelo. La tarima flotante ac5 cuenta con una dureza especial como veremos a continuación. Sin embargo, vamos a daros algunos detalles sobre la forma de medir este parámetro y cuál es el más adecuado en cada caso.

Ejemplo de tarima con dureza AC5

Medir la dureza de una tarima flotante

Para que existiera una medición estandarizada de la resistencia de los pavimentos laminados, se creó la norma europea EN 13329. Así, todos los residentes que se encontraran dentro del territorio europeo podrían conocer las características de un pavimento independientemente del país en el que se encontraran.

Como sabéis, un pavimento laminado está formado por varias capas. Así, la capa superior, aquella que da resistencia al solado, es la seleccionada para realizar esta medición y catalogación del suelo. Esta capa es la que ayuda a la tarima o parquet a resistir frente a rayadas o pequeños golpes. Para conocer la dureza de un pavimento, se aplican una serie de procedimientos sobre esta capa y se obtienen alguno de los siguientes resultados:

AC1 (900 vltas)

AC2 (1500 vltas)

AC3 (2500 vltas)

AC4 (4000 vltas)

AC5 (6000 vltas)

AC6 (8500 vltas)

Como podéis observar, las tarimas flotantes AC5 se corresponden con un alto grado de resistencia frente al desgaste. Para medirlo, se utiliza un sistema mediante una lijadora y una maquinaria que funciona a través de ciclos y vueltas. Cuanto mayor es el número de vueltas que aguanta el desgaste un pavimento, mayor es la categoría en la que se sitúa. De esta forma nos encontramos con suelos que aguantan hasta 900 vltas (vueltas) y otros que llegan hasta las 8500 vltas (vueltas). Así, podemos clasificar los suelos en aquellos que son de baja calidad, AC1, hasta los que poseen una calidad muy superior, AC6.

Tarima flotante AC5

¿Es indispensable adquirir una tarima flotante AC5? En muchas ocasiones antes de acudir a comprar nos preguntamos si debemos contar o no con una madera de estas características. Pues bien, vamos a comprobar si es totalmente necesario o podemos ajustarnos a otro tipo de maderas.

Antes de adquirir una tarima laminada AC5, debemos tener en cuenta en qué lugar vamos a instalarla. Generalmente, para un uso doméstico, una tarima laminada con una resistencia a la abrasión de AC4 será suficiente, incluso para los lugares de un uso muy intenso. Sin embargo, si estamos pensando en instalar un suelo de tarima laminada en un local comercial, la tarima AC5 se ajustará mejor a nuestras necesidades en el caso de contar con un mayor movimiento dentro del mismo. Es por ello que las tarimas laminadas AC5 se recomiendan especialmente cuando contamos con un restaurante o un local comercial con gran afluencia de público.

tarima más dura, para niños

Así que, como podéis observar, a la hora de elegir un suelo laminado, la mejor opción no es siempre la mayor dureza. Para conseguir un aspecto y un pavimento adecuado, debemos prestar atención a las necesidades que requiere el espacio donde estamos pensando ubicarlo. Para ello, es importante conocer con anterioridad las condiciones que va a tener ese lugar o habitación. Solo de esta forma conseguiremos un suelo que encaje perfectamente con nuestra vivienda y se adapte a las necesidades de nuestro día a día. No caigas en el error de pensar que un suelo mejor es aquel que presenta una mayor resistencia y gastes tu presupuesto sin pensarlo.

Otras mediciones de suelos laminados

Por otro lado, no debemos prestar atención solamente a la categorización de los suelos laminados según la norma EN 13329 para conocer su resistencia. Existen, además, otros ensayos que nos ayudarán a determinar la dureza del material. Así, los suelos laminados también se dividen según su IC.

El IC no debe ser confundido con el AC de un suelo laminado. El primero mide la resistencia al impacto de un suelo, mientras que el segundo se utiliza para conocer su resistencia a la abrasión o desgaste. Para conocer cuál es la resistencia de un determinado suelo frente a impactos, se utiliza una bola de gran diámetro que se deja caer desde una altura determinada y una bola de menor diámetro que se dispara mediante un percutor. Cuando el suelo comience a romperse, obtendremos una escala que organizará los pavimentos laminados desde un IC1 hasta un IC3. De la misma forma que pasa con la medición AC, los IC las tarimas laminadas con mayor resistencia serán aquellas situadas en la parte superior, es decir, IC3.

Por este motivo, antes de adquirir cualquier pavimento, presta atención a todas sus características, evalúa las posibilidades y, si aún no estás convencido, pide ayuda a un profesional que a buen seguro sabrá indicarte la mejor opción para tu hogar.

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