¿Qué son las baldosas hidráulicas a base de tarima flotante?

Seguramente hayáis oído hablar de las baldosas hidráulicas, pues se trata de un tipo de suelo que se solía conocer hace algunos años en las casas antiguas por sus llamativos diseños y diferentes colores. Actualmente se están volviendo a poner de moda este tipo de suelos y cada vez más personas deciden invertir en un suelo hidráulico. Si a ti también te gusta este pavimento, pero prefieres una opción más económica y cómoda, puedes optar por un suelo laminado de imitación, no tendrás que renunciar a ninguna de las cualidades de la tarima flotante y disfrutarás del estilo vintage de estos pavimentos.

baldosa hidraulica

¿Qué son las baldosas hidráulicas?

Se suelen llamar baldosas hidráulicas a aquellas baldosas fabricadas con cemento y que incluyen un llamativo diseño de colores creando en el suelo un patrón geométrico muy característico. En España, especialmente en la costa mediterránea, este tipo de pavimento solía ser muy usado hasta la década de 1960.

Se inventaron en el sur de Francia a mediados del siglo XIX y hasta su casi desaparición se seguía fabricando de forma totalmente artesanal, es decir que cada pieza se trabajaba individualmente, dibujando en ella las famosas figuras geométricas y flores características que incluían en la superficie. Con el paso de los años, la baldosa hidráulica se dejó de usar y empezó a sustituirse por el terrazo que tiene más brillo y resulta mucho más sencillo de utilizar porque se trata de un material menos poroso. Hoy en día todavía se pueden encontrar algunas empresas que se dedican a elaborar estas preciosas piezas siguiendo los procesos artesanales.

Su nombre viene de hecho de este cuidado proceso de elaboración que consistía en diferentes etapas de mezclado de los materiales para luego comprimirlo en una prensa hidráulica y sumergirlo durante 24 horas en agua y se rociaba luego con más agua para que el cemento pudiese endurecerse totalmente. A continuación, se colocaban en una cámara húmeda durante 28 días. Toda esta parte del proceso y la importancia del agua les ha valido el nombre de baldosas hidráulicas.

Tarima flotante que imita las baldosas hidráulicas

Si deseáis darle un toque vintage a vuestro hogar, pero con la comodidad de la tarima flotante, hoy en día existen varias opciones disponibles en el mercado. Para los más nostálgicos, la marca Parador ha creado un modelo que imita los diseños y colores de este tipo de suelos, estamos hablando de Castello Minipearl de la gama Trendtime 4. Gracias al tipo de material, la prestigiosa marca os permitirá disfrutar de un pavimento con aislamiento térmico y muy fácil de utilizar sin renunciar al clásico diseño y al ambiente original y acogedor de las baldosas hidráulicas.

Además de las ventajas de la tarima flotante, tenéis a disposición una amplia colección de dibujos que podéis combinar entre sí o elegir uno para conseguir una uniformidad en toda la casa. Otra original forma de combinarlo es utilizando cierto tipo de patrones para destacar alguna zona en particular como la zona del comedor o la parte central del salón. Estas diferentes combinaciones son perfectas para delimitar los espacios en una zona abierta, por ejemplo.

El producto Castello Minipearl nace como una imitación de las baldosas hidráulicas, pero mantiene todas las características de una tarima flotante de la conocida marca Parador. Es un suelo antiestático con una garantía de 5 años para uso comercial y hasta 25 años para uso doméstico. Es muy fácil de colocar gracias a su sistema Safe Lock, un mecanismo patentado por la marca que permite no solo que encajen las tablas de manera perfecta, sino que su instalación resulta muy cómoda ahorrando tiempo y dinero.

Hay que subrayar por otro lado, que se trata de un producto muy resistente, con un gran aguante frente a arañazos y compatible con la calefacción radiante, lo que es una gran noticia para los más frioleros que quieran compaginar estilo y comodidad en un pavimento para su hogar.

baldosas hidraulicas

Otra gran ventaja que cabe destacar es su facilidad a la hora de limpiarlo y de mantenerlo. Al tratarse de un suelo de tarima flotante se puede limpiar con productos neutros o simplemente con una fregona bien escurrida. Como el material principal no es la madera maciza tampoco necesita lijado o barnizado al cabo de los años, ya que su aspecto no se va modificando con los cambios de temperatura y la luz del sol. En definitiva, este es un suelo clásico, con una tecnología actual que nos ofrece la comodidad y adaptabilidad a la vida moderna.

Si estás buscando revestir un suelo para un ambiente tradicional o para una casa moderna con toque originales, sin duda la tarima flotante que imita las baldosas hidráulicas es el producto más adaptado ya que aúna elegancia y comodidad sin renunciar a la calidad de un suelo que esperamos que nos acompañe por muchos años.

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