El parquet macizo, nuestra mejor opción, cuando solo queremos calidad

El parquet macizo, nuestra mejor opción cuando solo queremos calidad. Por esta razón, antes de adquirir un parquet de este tipo, debemos conocer algunos datos y detalles al respecto. De esta forma, podremos contar con la información necesaria para tomar la decisión adecuada. Así, contaremos con el parquet que se ajuste a nuestras necesidades con la mejor calidad posible. Sin embargo, también veremos que existen otras opciones diferentes que, sin tener tanta calidad, también pueden ofrecernos grandes ventajas.

Parquet macizo: generalidad

Este parquet está compuesto en su totalidad por madera maciza. De esta manera, se convierte en un pavimento perfecto para expresar fortaleza y naturalidad. Los tablones nos muestran la auténtica sensación de estar pisando sobre un suelo sobrio y elegante. Sin embargo, la versatilidad estética de este tipo de solados nos permite tener una amplia gama de posibilidades.

Por un lado, podemos obtener tonos rojizos que combinados con decoración y carpintería neutra ofrecen un gran aspecto. Conseguimos llamar la atención con la tonalidad y viveza del suelo. Mientras que, por otro lado, mobiliario y decoración nos ofrecen un aspecto más continuo que contrasta con el suelo. Así, la mezcla de ambas tonalidades encaja de forma perfecta y crea espacios sin igual. Por este motivo, este tipo de parquets se utiliza mucho en lugares públicos. Así, museos, restaurantes, hoteles… cuentan con esta decoración en la mayoría de sus espacios. De esta forma, estos espacios consiguen un toque de distinción que solo es posible gracias a este tipo de pavimento.

Por otro lado, la versatilidad del parquet macizo viene dada, también, por la posibilidad de teñirlo. Así, gracias a diferentes aditivos, podemos conseguir la tonalidad deseada que estemos buscando. De esta forma, podremos instalar este pavimento en cualquier tipo de decoración. Así, no tendremos que dejarnos influir en el aspecto de nuestro hogar por la tonalidad del suelo escogida. Generalmente, este tipo de soluciones se aplican a espacios en los que queremos conseguir un aspecto más moderno o vanguardista. Así, estilos como el vintage, el industrial o el minimalismo se ven claramente beneficiados. De esta forma, podemos contar con las ventajas de este solado sin renunciar al estilo decorativo que más nos guste.

Parquet macizo: ventajas

Como ya hemos visto en el apartado anterior, una de las ventajas principales es su aspecto estético. De esta manera, la madera maciza ofrece siempre una sensación visual de elegancia, sobriedad y dureza. Así, nuestros espacios contarán con una sensación única.

La ventaja principal en la instalación de este tipo de solados es su durabilidad. Frente al desgaste, estos pavimentos presentan unas condiciones inmejorables. Así, al tratarse de un pavimento macizo, en el momento en el que comiencen a aparecer los primeros síntomas de desgaste por el uso acumulado, podremos lijarlo y barnizarlo. Este proceso podrá ser repetido tantas veces como sean necesarias. Así, contaremos con un pavimento que lucirá como el primer día y podremos alargar su vida útil en el tiempo.

Por otro lado, y en contra de la opinión general de la mayoría de los clientes, su mantenimiento no es complicado. No se trata de suelos tan delicados como se ha venido comentando. Así, solamente prestando atención a los productos utilizados lograremos conservar nuestro solado durante muchos años. Para ello, debemos evitar productos tipo ceras y abrillantadores, así como cualquier producto agresivo. En este caso, la lejía o el amoníaco están totalmente prohibidos. Para su limpieza, bastará con usar productos neutros o una pequeña cantidad de agua.

Parquet macizo: alternativas

Existen, además, alternativas que pueden servirnos en caso de no querer instalar el parquet macizo. Si bien es cierto que no contienen el mismo aspecto visual, pueden ofrecernos grandes ventajas y son considerados en algunas situaciones. Así, dos de las más utilizadas son: los suelos vinílicos y los suelos laminados.

Los suelos vinílicos consisten en un revestimiento de plástico realizado a base de fibras plásticas. De esta manera, la resistencia y durabilidad del pavimento puede ser asimilada con el del parquet macizo. Por esta razón, en algunos lugares donde el tránsito de personas es realmente elevado, se ha optado por este sistema. Sin embargo, y a pesar de su versatilidad, el aspecto visual es totalmente diferente. De esta manera, para conseguir su terminación, se utilizan impresiones digitales de alta calidad sobre la última capa. Pero, a pesar de los grandes avances tecnológicos, la sensación no llega a ser la misma que con el parquet. Por ello, es una buena solución en lugares húmedos o incluso exteriores cuando queremos que el mantenimiento no termine con nuestro presupuesto.

Los suelos laminados, en cambio, si ofrecen un aspecto muy similar al del parquet. La última capa de este tipo de pavimentos está realizada con madera natural. Por eso mismo, cuenta con una sensación muy similar de elegancia y sobriedad. Sin embargo, el aspecto negativo de este tipo de solados es su resistencia. A diferencia de los parquets macizos, el parquet laminado está formado por diferentes capas de madera con calidades inferiores para abaratar el coste. Así, su durabilidad y dureza se ve comprometida para obtener un producto más asequible. Sin embargo, en muchas ocasiones, los clientes prefieren ahorrar en el suelo para poder seleccionar acabados más vistosos o al gusto de su decoración.

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