¿Cómo colocar un rodapié de una tarima flotante?

Cómo colocar un rodapié de una tarima flotante suele ser una pregunta que se hacen muchos de nuestros clientes. Así, para conseguir ahorrarse algunos euros, tratan de realizar el montaje ellos mismos con medios propios. De esta forma, a pesar de la facilidad, es conveniente tener algunos elementos en cuenta antes de ponerse manos a la obra. Existe un trabajo de preparación previo, unos consejos para la colocación y una forma de remate que se deben seguir. Así, la colocación del rodapié será precisa y quedará perfectamente instalada junto con el resto del pavimento. No pierdas detalle y consigue un aspecto estupendo en el espacio del hogar que tu elijas.

Colocar un rodapié: características

El rodapié es un elemento que se coloca en el encuentro entre el paramento vertical y el horizontal. Es decir, en la unión entre la pared y el suelo, colocamos una pequeña terminación, generalmente del mismo material que el solado. De esta forma, se consiguen varios objetivos. Por un lado, colocar un rodapié tiene una función práctica como protección contra posibles golpes o arañazos en la pared. Así, las zonas más próximas al suelo de la pared suelen ser las que más sufren por posibles golpes con los zapatos, muebles, juguetes… Por otro lado, cumple también una función estética con el espacio donde se sitúa. Así, un rodapié hace que la transición entre la pared y el suelo sea más suave. Esto provoca que desde una perspectiva visual, el suelo y la pared no se encuentren en un rincón tan vivo. Se produce una pequeña transición en la pared que posteriormente da lugar al pavimento.

Por último, cumple con un cometido físico muy importante. Así, la instalación del rodapié permite que el solado no llegue totalmente contra la pared. De esta forma, el pavimento puede dilatar y contraer sin causar ningún problema sobre el mismo.

Colocar un rodapié: colocación

Para colocar un rodapié existen varias formas de hacerlo. De esta forma, podremos elegir la que mejor se adapte a las condiciones de nuestra vivienda o la que más confianza nos trasmita:

Atornillado. Este sistema no es muy recomendable. Su instalación no es la más sencilla y estéticamente no nos ofrece grandes ventajas. Por esta razón, su uso es muy reducido y apenas se instalan rodapiés con él. Sin embargo, con algunos desmontables como los que se utilizan para disimular cables es la mejor manera de hacerlo. Para ello, se realizan unos agujeros en la pared en los que se introducen los tacos y se colocan los tornillos.

Clavado. Para sujetar el rodapié a la pared, también se puede hacer con clavos. De esta forma, atravesaremos el rodapié con elementos metálicos de un tamaño adecuado y quedará perfectamente sujeto. Así, se convierte en una de las mejores soluciones para cerrar la junta entre tarima y rodapié. Por último, rellenaremos con masilla para disimular las cabezas de las puntas.

Pegado. La manera más sencilla de colocar el rodapié es mediante una cola o producto específico. De esta manera, lo único que necesitaremos es conseguir el producto y aplicarlo en la parte posterior del rodapié. Si no eres muy manitas, esta es la mejor forma de colocar el rodapié para ti.

Mediante clip. De la misma forma que podemos colocar una tarima, también es posible la instalación de un rodapié. Así, se colocan unos clips en la pared sobre los que va encajado el rodapié. Para conseguir un acabado perfecto, la pared debe tener una buenas condiciones.

Como podéis observar, las formas de colocar un rodapié son variadas y muy versátiles. Así, según vuestras habilidades y disponibilidad de material, podréis elegir la opción que mejor se ajuste a vuestras necesidades.

Colocar un rodapié: comienzo

Un detalle fundamental antes de colocar un rodapié es saber como empezar. De esta forma, los pasos previos, incluso antes de la compra, son muy necesarios y deben realizarse con cuidado. Así, antes de colocar un rodapié debemos:

Tomar las medidas necesarias. Mediremos el perímetro de la habitación y descontaremos los huecos de las puertas.

Elegir el aspecto estético. Puede parecer algo lógico y sencillo, sin embargo, no está de más repetirlo. Antes de comprar todos los metros, es conveniente pedir una muestra y colocarlo en la habitación. Recordad que una vez hayáis adquirido todo el rodapié, será difícil realizar su devolución.

Hacer una prueba. Antes de ponernos a cortar el rodapié con las medidas adecuadas, deberemos superponerlo en la habitación. De esta manera, comprobaremos que encaja en su posición y que el aspecto es el que estamos buscando.

Dejarnos aconsejar. En muchas ocasiones tenemos una idea perfectamente definida de lo que queremos. Sin embargo, si nos dejamos aconsejar por los profesionales del distribuidor donde vamos a adquirir el pavimento podremos conseguir alguna solución que ni siquiera nosotros habíamos planteado.

Con todos estos consejos estás perfectamente capacitado para lanzarte a la piscina e instalar el rodapié en tu hogar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *