Parquet en espiga: un clásico que nunca muere

El parquet en espiga es un clásico que nunca muere para la decoración de nuestros hogares. Así, la madera de corte más tradicional otorga a tu hogar un aspecto distinguido y cálido. Para ello, debemos prestar especial atención al material escogido y a la colocación del parquet. Solamente de esta forma podremos conseguir un pavimento con las mejores características para nuestra casa. Por esta razón, si estás pensando en instalar un parquet en espiga, permanece atento a los siguientes consejos.

Parquet en espiga: qué es

El parquet en espiga es una manera de colocar el parquet de la vivienda. Este tipo de colocación es una de las más clásicas y tradicionales. Sin embargo, nunca pasa de moda y encontramos hogares que continuamente introducen este tipo de solado. Bien sea para decorar espacios clásicos o lugares más modernos, el parquet en espiga se adapta a la perfección. Así, se continúa la tradición de este estilo de parquet.

Para saber en qué consiste un parquet en espiga, debemos fijarnos en algunas características. Así, este tipo de parquet es aquel que se coloca formando un ángulo de 90º entre sus tablas. De esta forma, el aspecto es similar al de una espiga natural. Para que esto se produzca de forma adecuada, la instalación debe realizarse de forma cuidadosa. De esta manera, se debe seguir un patrón de colocación para componer la forma geométrica adecuada. Esto recibe el nombre de líneas chevron. Así, el parquet en espiga adquiere un aspecto único e inigualable.

Gracias a la multitud de avances tecnológicos que rodean el sector, se puede conseguir un aspecto de parquet en espiga con varias maderas y formatos. Así, ya no es necesario acudir a la madera maciza y podemos colocar tarimas multicapa con el mismo aspecto. De esta forma, el coste de nuestro pavimento se verá claramente reducido. En caso de optar por un parquet tradicional para instalar un parquet en espiga, deberemos tener en cuenta que es necesario lijarlo y barnizarlo cada cierto tiempo. Solamente de esta forma conseguiremos que el aspecto sea el adecuado y luzca como el primer día.

Parquet en espiga: colocación

Sin duda, el aspecto fundamental del parquet en espiga es su colocación. Debemos encargarnos de que el profesional lo realice de manera minuciosa y detallada. En caso contrario, las piezas pueden presentar un aspecto extraño y poco estético. Además, podrían verse afectadas por las dilataciones del suelo y deteriorarse con facilidad. Esto no significa que el proceso sea complicado, sin embargo, requiere de la habilidad de un profesional. En caso contrario, el tiempo que podríamos emplear sería muy superior al posible ahorro económico. Además, el corte de las maderas, la colocación de los rodapiés o la elevación de las puertas requieren del uso de algunas herramientas que pueden suponernos un sobrecoste innecesario.

El parquet en espiga aporta mucho más que elegancia y clasicismo al espacio. De esta manera, gracias al parquet en espiga conseguimos espacios dinámicos y con un toque personal. De esta manera, el pavimento de nuestra casa adquirirá un aspecto único y característico. Por otro lado, para conseguir diferenciarnos, el parquet en espiga permite multitud de variantes. Así, encontramos los parquet en doble espiga, cuando se combinan dos líneas en un lado y una sola en el otro, o la espiga francesa, cuando las tablillas se cortan de forma artesanal.

Por estas razones, la colocación del parquet en espiga es algo muy personal que se puede adaptar a cada hogar. Así, encontramos viviendas que combinan colores, tamaños de tablillas, distintos barnizados o envejecidos para aportar un toque vintage. Es por ello una de las mejores formas de instalar el solado para adecuarlo al estilo que tengamos en el resto de elementos de la habitación. Por otro lado, aunque tradicionalmente se colocaba sobre rastreles, hoy en día ya no es necesario. De esta forma, encontramos parquet en espiga que van encolados o colocados de forma flotante. Así, el tiempo de instalación puede verse reducido y, con ello, el precio final de la instalación.

Parquet en espiga: modelos y posibilidades

Como venimos desarrollando a lo largo de todo el artículo, las posibilidades del parquet en espiga son infinitas. A pesar de llamarlo parquet en espiga, también podemos encontrar tarimas multicapa que pueden seguir este dibujo geométrico en su instalación. De esta forma, tenemos diferentes modelos que pueden encajar perfectamente en nuestro estilo de decoración. Para ello, vamos a mostraros algunos ejemplos que podéis utilizar según el ambiente.

En el caso de contar con un aspecto clásico y tradicional en nuestra vivienda, lo más aconsejable es utilizar tonos beiges. De esta forma, recomendamos instalar tarimas que no hayan sido tratadas para obtener colores diferentes a sus tonalidades naturales. Para ello, la gama de Trendtime 3 de Parador es una opción muy recomendable.

Por otro lado, si tenemos una habitación que cuenta con decoración vintage, las opciones son diferentes. En este caso, podemos alternar las tablas con diferentes colores para darle un aspecto más moderno que combine con muebles y paredes. De esta forma, instalar la gama Classic de Parador puede ser una elección inmejorable.

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